Archivos para 8 diciembre 2013

Tratamiento rehabilitador en la espondilitis anquilosante. Repercusiones físicas y funcionales.

05-diciembre-2013

ASEA - 05dic2013

El salón de actos de la Casa de las Asociaciones del Ayuntamiento de Salamanca ha acogido esta tarde una charla donde Elisa Sancho Sánchez, fisioterapeuta en ASEA, ha explicado los objetivos de su programa de actividad física a los pacientes de la Asociación de Espondilitis Anquilosante de Salamanca (ASEA).

En primer lugar, hizo una introducción a la enfermedad, una enfermedad reumática crónica, que se caracteriza por la inflamación y la rigidez, afectando principalmente a la movilidad del esqueleto axial. Las principales alteraciones, con el paso de la enfermedad, que afectan a los pacientes son protrusión cervical, hipercifosis dorsal, pérdida de la lordosis lumbar, antepulsión y rotación interna de la cintura escapular, flexión y rotación interna de la cintura pélvica, añadiéndose problemas en la función respiratoria debidos a la rigidez de la caja torácica. Su tratamiento tiene dos ramas importantes: la farmacológica, para el control de la inflamación y el dolor; y la actividad física dirigida cuyo objetivo es disminuir el dolor y la rigidez, mejorar la elasticidad, tonificar los músculos, instaurar una buena higiene postural para prevenir la deformidad, mejorar la salud psicosocial, pero sobre todo, incrementar la movilidad,  mantener o mejorar la función respiratoria y mejorar la funcionalidad de estas personas.

Para la consecución de estos objetivos Elisa ha elaborado un programa de actividad física específico para los pacientes de ASEA previa evaluación de cada paciente debido a las diferentes etapas por las que se pasa en esta enfermedad y por consiguiente, diferentes objetivos. Elisa explicó aspectos básicos de su programa de tratamiento físico y educación sanitaria. Los dos principales protocolos, el primero, el convencional, consiste en ejercicios analíticos de las cervicales, dorsales y lumbares; y estiramientos analíticos de los músculos de la columna vertebral, isquiotibiales y musculatura del hombro, y el segundo, con ejercicios y estiramientos de las cadenas musculares acortadas en el paciente que padece espondilitis anquilosante.

Analizó por que es necesaria la realización de actividades físicas controladas y dirigidas que permitan prevenir, frenar y/o disminuir las posibles deformidades y complicaciones posturales que puedan producir un compromiso respiratorio y del resto de funciones orgánicas en cadena.

Finalmente, habló de las mejoras obtenidas con la realización de actividad física en las personas con espondilitis anquilosante y de cómo la actividad física ha sido considerada como la terapia básica a utilizar para aumentar la capacidad funcional y prevenir el desarrollo de las deformidades.

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